El RBD es amante del balompié. Cuando tiene tiempo, no duda en echarse un partido con sus amigos.
-¿Qué posición juegas?
-De medio izquierdo, soy carrilero. Digamos que me doy de patadas con las líneas. ¡Le voy a los Pumas! Me acuerdo que en la escuela apachurrabas una botella de frutsi o una lata de Coca y te ponías a jugar.
-Por RBD, ¿hasta dónde has perdido privacidad?
-Nada. Sigo haciendo las mismas cosas. De repente te paran en la calle y es normal. Creo que es peligroso cuando dejas de hacer cosas por la gente. Todo está en la actitud.
-¿Cuál ha sido el mejor piropo que te han dicho?
¡No lo puedo decir!
-¿Y la peor grosería?
-Afortunadamente ninguna.
-¿Qué te ha otorgado la fama?
-El hecho de viajar a partes que nunca creí conocer. Estar en Serbia, Eslovenia, Rumanía... en mi vida pensé llegar a lo que era Yugoslavia, donde en algún momento hubo una guerra fuerte. Eso es algo que agradezco.
-¿Cuál ha sido la pregunta que más te han hecho este año?
-¿Por qué se acaba RBD?
-¿Qué piensas de los medios que buscan el chisme?
Creo que es natural. Hay que respetar a los medios y si lo haces, ellos te van a respetar. Sé perfectamente que esto es mi trabajo y cuando lo acabo me voy a casa y es mi privacidad y no debo mostrar esas cosas. Cada quién sabe qué contestar y qué no.