CALKINI (SPC).- Cientos de personas han comenzado a visitar la casa del señor Juventino Mas Caamal, dicen se ve la imagen de Cristo, la virgen de Guadalupe y el Divino Niño, plasmado en la pared de la vivienda ubicada en la calle 24 de la comunidad de Bacabchén.
Desde que se supo de la aparición de estas imágenes, decenas de personas han acudido a visitarla, algunos por simple curiosidad y otros para venerarla colocándole veladoras y flores.
Maas Caamal dio a conocer que fue el último viernes de febrero cuando en horas de la mañana le pareció ver una luz que se introdujo por la ventana y desapareció donde hoy se ven las imágenes, lo cual considera ser esto un llamado divino.
"Me pareció muy extraño esa luz y comencé a observar el lugar donde había desaparecido y grande fue mi sorpresa al encontrar allí el rostro de Jesús, a un lado a la Virgen de Guadalupe y arriba al Divino Niño", relató don Juventino.
El campesino ha abandonado de manera temporal sus labores del campo para atender a los cientos de fieles que acuden para visualizar estas tres imágenes que se ven con fe en el moho de la pared.
Esta aparición ha llamado la atención a cientos de personas en donde se incluye al presbítero de la ciudad de Dzitbalche, quien dijo hacer una misa en honor a esta aparición.
Profesantes de la fe católica, Mas Caamal y su esposa Sofía Chan Aké, dicen estar conscientes que esto genera la crítica de personas que no creen en las apariciones, principalmente de las iglesias protestantes, sin embargo dijo respetar las opiniones divergentes que han surgido en torno a esta aparición milagrosa.
Algunas personas que han acudido a verlas comentan que no tiene nada de misterio pues solamente son manchas en la pared que aparentan formar las figuras sagradas. Cabe destacar que esta no es la única ocasión en que se ven supuestas figuras en las paredes, pues en años anteriores se han visto en Nunkiní (árbol de naranja) y en la Villa de Pomuch (paredes) y al paso del tiempo esto queda en el olvido, sin embargo aunque para los escépticos esto no es más que manchas para muchos creyentes católicos es un milagro.