Jaina
Por qué visitarlo
Es interesante por la proliferación de las famosas figurillas y vasijas que se exhiben en museos nacionales y extranjeros, que casi todos asocian directamente con esta zona y prácticamente nadie conoce el lugar de donde fueron, ocasionalmente, extraídas.
Cómo Llegar
La isla de Jaina se encuentra en el municipio de Hecelchakán, en el noreste del Estado de Campeche. Está separada de la costa por un estrecho canal de 60 metros de anchura y parte de su superficie fue construida artificialmente mediante el acarreo de rellenos de tierra caliza por los mayas hacia el año 350 d.n.e. aproximadamente.
Historia del Sitio
Jaina significa "Lugar de la Casa en el Agua" (del maya há - agua, il – lugar, ná – casa), nombre que alude su ubicación insular. Las primeras evidencias de ocupación humana en el sitio nos remiten al período conocido como Clásico Temprano (años 250 – 600 de nuestra era), y su auge, reflejado en su arquitectura y su producción alfarera, data del Clásico Tardío (años 600 –800).
La población de esta isla estuvo integrada en una organización jerarquizada en que se dedicaba a la guerra, la impartición de justicia, los asuntos políticos, administrativos y religiosos y el comercio, mientras el común del pueblo desarrollaba actividades como la agricultura en las cercanas tierras de la costa, la caza, la pesca y otras tareas cotidianas. Estos roles sociales se ven reflejados en las pequeñas esculturas antropomorfas hechas de barro que se han encontrado en los enterramientos de Jaina, y que le han dado al sitio su justa fama.
Recorrido
Los conjuntos arquitectónicos más importantes del sitio son el Zayosal, hacia el noroeste, y el Zacpool, al sureste, que delimitan una larga plaza ubicada en el núcleo de esta antigua ciudad. También existen varias plataformas con aposentos en los lados norte y sur de dicha plaza, un juego de pelota y otros conjuntos residenciales; sin embargo, todavía queda mucho que definir sobre la arquitectura del sitio.
Jaina se ha caracterizado por la excelente calidad de su producción alfarera, particularmente por las figurillas que reflejan parte de la vida cotidiana, donde se retrataron personajes, actitudes, costumbres e indumentaria.
Existe gran cantidad de silbatos y sonajas que fueron utilizados como ofrendas de los muchos entierros encontrados en el sirio obtenidos de ofrendas en los abundantes entierros. Los infantes se colocaban dentro de urnas y los adultos eran depositados directamente en el suelo, amortajados con mantas o esteras, se les colocaba una cuenta de jade en la boca y se les rociaba con cinabrio.
En la actualidad Jaina se encuentra cerrado al público debido a que los trabajos arqueológicos están en proceso y el asentamiento prehispánico presenta una problemática para el diseño de los senderos de visita.
FIGURILLAS DE JAINA
Las figurillas encontradas en los entierros de Jaina son la expresión fiel del fecundo talento realista a que llegaron los alfareros de la isla. En ellas es donde la cerámica alcanza verdadero rango escultórico, donde lo imaginativo cede su lugar a lo analítico, donde la manifestación plástica se eleva a primeros planos. Piña Chán
Se fabricaron para acopmpañar a los difuntos en su difícil tránsito al más allá, significan más que delicadas y minuciosas estatuillas de barro realizadas con gran realismo y maestría. A través de ellas comprendemos rasgos y símbolos de la sociedad que las creo; sus vestimentas y el sentido de belleza que embargaba a los seres humanos que encarnaron los gestos congelados en tan hermosos logros.
Sorprenden por la fidelidad del modelo humano y la perfección de su ejecución; son retratos de la gente de su tiempo, de la sociedad de la isla de Jaina.
FUENTES DE INFORMACIÓN
Piña Chán, Román. "Arte Funerario. Las Figurillas de Jaina". Arqueología Mexicana. 18 (1996): 52-59.
Breve Estudio Sobre la Funeraria de Jaina, Campeche. Campeche. Gobierno del Estado de Campeche, 1948.
Cultura y Ciudades Mayas de Campeche. México : Gobierno del Estado de Campeche, 1985. 149-171.
Ruz Lhuillier, Alberto. La Costa de Campeche en los Tiempos Prehispánicos. Prospección Cerámica y Bosquejo Histórico. México: INAH, 1969. 155-172.